sábado, noviembre 07, 2009

Sobrevivir al Apocalipsis (Parte 2)

Si pudiera mandar un mensaje al pasado...

El planeta necesitaba respirar, la superpoblación humana aunque pudiera ser (que no lo era) en su totalidad ecológica terminaría dañando por exceso de consumo. Poner 50 animales en un recinto con comida para 10 acabaría con los recursos y por ende con los propios animales.

A los países solo les importaban tener ciudadanos consumistas, y grandes ejércitos. Nosotros nos saltamos la selección natural ya hace miles de años. Entonces empezó la selección social. Luego la genética. Así crecimos sin rivales, con los animales peligrosos controlados, o extinguidos. Decidiendo cuando y cuantos hijos tener. Viviendo el triple que en nuestros orígenes.

Son una serie de factores que a la postre parecen poco importantes. Pero si al comentar que a principio del siglo XXI en un solo país por entonces llamado China eran más de 1300 millones de habitantes era ya para asustarse. ¿Qué se hizo entonces? nada. Incluso ese era el país con más restricciones de cantidad de hijos. Solo uno. En ese momento pensando fríamente era para darse cuenta que andábamos mal, pero los humanos que nos diferenciamos por una comunicación precisa resulta que no nos comunicamos. Cada país hacia lo que quería y los intentos por pactar objetivos que no tuvieran un claro beneficio económico eran relegados a un plano más lejano.

Los acontecimientos sucedidos entre los años 60 del siglo XX y el año 2025 fueron decisivos para dejar este mundo sin defensa, en gran medida por la vieja idea del combustible y productos desechados. No hubo un solo motivo, no fue solo la quema de combustibles fósiles, ni el descontrol en los desechos y crudo vertido al mar, ríos, la tala de arboles, la desertización del suelo. Fue todo a la vez y en grandes medidas ¿Quién podía decir debemos frenar el crecimiento humano sin que lo tomaran por loco?



Lo complejo que resultaba ser la naturaleza y nadie le dio importancia, cuando ya por ejemplo se había demostrado que al extinguir alguna especie animal la dependencia entre ellos se desequilibraba, creando plagas, e incluso extinción de otras especies dependientes. ¿Por qué no iba a ser igual con las plantas, con los cauces de los ríos, etc.?

Ahora que la naturaleza ha sabido librarse del hombre, aunque gracias también a nosotros mismos, puede desencadenar en dos ramas: la que todo se sigue desmoronando poco a poco hasta que la vida del planeta muera. O que la propia naturaleza se adapte a los cambios y en varias décadas de baja actividad humana se recobre gran parte del ecosistema. Pero es probable que la naturaleza si se decide prosperar lo haga ahora de otra forma, a su modo. Otro clima, otras sub-especies, y quien sabe hasta que punto hostiles con nuestra propia capacidad para perdurar aquí.

Y nosotros, si sobrevivimos, tendremos que empezar casi desde cero.

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