domingo, junio 01, 2008

Otro callejón más

Cada pensamiento ya estaba programado, cada minuto medido. A veces miras la suciedad del suelo y llegas a pensar que todo ya estaba decidido, que no había otra forma, no puedes elegir.

Cada objeto tiene un lugar y un espacio que había sido planificado, seguramente mientras no mirabas. Pasear por estos callejones oscuros te hace dudar si realmente tenemos intimidad. Sin saber si cada uno de nosotros somos observados cada minuto de nuestra vida. Luego dudamos de que importancia tenga eso.

Parece que el ruido ambiental, distorsionado, distante pero creciente por momentos interfieren en mis pensamientos. El polvo rojo proveniente de los grandes desiertos que dominan La Tierra, no me dejan ver más allá y me pregunto si realmente existe todo aquello a lo que se nos permite tener conocimiento.

Mataría por poder escapar de la sociedad, conformada a medida por unos pocos. Cuando por fin veo un rayo de sol, creo que estoy soñando. Como vivir en un estado donde se te permite pertenecer a los integrantes de un pueblo, una nación.

Y ahora estoy aquí escribiendo en una terminal de texto, semi-transparente recordando que hace solo unos años todo pintaba mejor. Yo luché, como un puñado más de los integrantes El Colectivo Preventivo. Pero éramos pocos contra los intereses de muchos. Antes de eso eran tiempos gloriosos, pero no nos dabamos cuenta, podíamos ser libres, tener acceso a toda la información pero aun así nadie quería creernos... ahora... es demasiado tarde.