Pasan los dias, hasta que vuelva a sentir, esperando ese momento a veces con tristeza, pero me mantengo fuerte, porque la soledad que siento ahora se verá compensada, porque merece la pena esperar, aunque ahora me invada la impotencia sé que dentro de poco ésta se difuminará, en un momento en que el tiempo se pare, cuando vuelva a sentirte, todo lo demás desaparecerá.
Pero ahora te echo de menos, estás lejos pero algo de tí lo tengo conmigo, y eso es lo que me da fuerzas. No quiero que el tiempo pase rápido, porque igual que pasa lento ahora, quiero que así sea cuando estemos juntos, aprovechar cada lento minuto al lado del ser al que amo y, cuando nos tengamos que volver a separar, ya habré recuperado fuerzas para seguir adelante, hasta que llegue el día en que ya no existan las despedidas, en que no tengamos que esperar, en que no exista la impotencia ni la tristeza, el dia en que pueda comenzar una nueva vida tras haber dejado atrás todo lo que hoy me hace sentir dolor.
Recuerdos de hechos de los que me arrepiento, pero uno no puede controlar su vida ni sus sentimientos, todo lo que en un pasado en algún momento me hizo sentir bien y creer hacer lo correcto, hoy veo que no es así, hoy veo lo que podría haber cambiado, pero en esta vida ya no puede ser, así que pretendo olvidar y enmendar, todos cometemos errores, unos más que otros, pero sólo a base de ellos he aprendido. En un mal momento decidí convertirme en un ser distante, sin querer relaciones con ningún ser humano, puesto que éste me había decepcionado, me encerré en mi propia burbuja, ya no esperaba nada, sólo quería ser feliz evitando todo lo que antes me lo impidió... todo esto se vino abajo cuando me encontré con un ser que con sólo mirarme me llenaba. Su mirada me decía, inconscientemente, que luchara, que no todo estaba perdido, que aún quedaba algo, que la felicidad no se encuentra en el vacío, sino en tener algo por lo que luchar, que los buenos momentos sirven para borrar los malos y para hacernos fuertes, esto es lo que tú me enseñaste, a disfrutar cada minuto, a cosas que había perdido antes, como sonreir, me sacaste de un agujero que yo mismo cavé creyendo que así nadie me tocaría para hacerme daño. Y por ello te doy las gracias, por sacarme de ahí y mantenerme lejos de todo eso, por darme vida y ganas de luchar, por aguantar lo mismo que yo aguanto, el tiempo y la distancia, pronto, muy pronto acabará la soledad, tú sólo siente... todo lo demás llegará.
[Extraido en el 2000 de una web cyberpunk ya extinta].
domingo, diciembre 31, 2006
martes, diciembre 05, 2006
Mi alma y mi mente no están presentes
La lluvia acida emborronó todo en aquel sucio lugar, una mancha de Litio en el suelo. Ni un ente en aquel sitio, el tiempo se habría parado o el planeta entero había huido antes que yo.
Vuelven las interferencias a mis dispositivos. Unas veces van mal, a veces peor. Cuando la lluvia cesa el silencio es doloroso en estas calles. A veces se oye silvar el viento con rabia entre los edificios derruidos. Ni un cyborg, ni una jodida máquina, ni un puto ser humano en toda esta zona, podría ponerme triste por estar solo, pero mi conexión exterior aun funciona y mientras seguiré sentado en esta esquina hasta que oiga pasos.
Esta ciudad abandonada es absolutamente mia, sustituí la tristeza por la curiosidad. Escribí mis recuerdos en una de tantas habitaciones vacías con ventanas rotas. Vi como grandes rascacielos caian a lo lejos delante mia y como con el paso de los años la grieta de la carretera crecía y crecía.
Llevo años descargando información de la red a mi cerebro, quedan muy pocas cosas que no sepa. Cada minuto es crucial, casi estoy preparado para el gran salto. Me mantedré en silencio como hasta ahora, guardando mi sustento y cuando se agote, partiré de este a otro planeta, ahora que mi alma y mi mente no están presentes.
Vuelven las interferencias a mis dispositivos. Unas veces van mal, a veces peor. Cuando la lluvia cesa el silencio es doloroso en estas calles. A veces se oye silvar el viento con rabia entre los edificios derruidos. Ni un cyborg, ni una jodida máquina, ni un puto ser humano en toda esta zona, podría ponerme triste por estar solo, pero mi conexión exterior aun funciona y mientras seguiré sentado en esta esquina hasta que oiga pasos.
Esta ciudad abandonada es absolutamente mia, sustituí la tristeza por la curiosidad. Escribí mis recuerdos en una de tantas habitaciones vacías con ventanas rotas. Vi como grandes rascacielos caian a lo lejos delante mia y como con el paso de los años la grieta de la carretera crecía y crecía.
Llevo años descargando información de la red a mi cerebro, quedan muy pocas cosas que no sepa. Cada minuto es crucial, casi estoy preparado para el gran salto. Me mantedré en silencio como hasta ahora, guardando mi sustento y cuando se agote, partiré de este a otro planeta, ahora que mi alma y mi mente no están presentes.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)