martes, abril 11, 2006

Sin NOSOTROS no sois NADA


Sois patéticos. Ridículos. Absurdos. Estúpidos. Sin nosotros no tenéis ninguna razón de ser. Sin un público que os escuche, que os aplauda, que os mire, que os coree, no servís para nada, no sois nada. ¿Arte? ¿Cultura? ¿Qué es el arte si nadie lo disfruta? ¿Qué es la cultura si nadie accede a ella? ¿Qué son arte y cultura cuando únicamente sirven para perseguir, martirizar, insultar y encarcelar; cuando el acceso a ellas es algo que persigue la policía? ¿Qué clase de artistas dejan que la defensa de sus intereses perjudique a aquellos para los que presuntamente querían crear?

Dais asco. Repugnancia. Vuestros modos, vuestras protestas, vuestros lloriqueos en el regazo del poder, vuestros constantes insultos... nunca unos presuntos artistas estuvieron tan desconectados de su público. Artistas que posan en las escaleras del gobierno. Artistas que viven del subsidio. Artistas rodeados de abogados, políticos y policía. Artistas que piden la fiscalización de las comunicaciones, el control, la vigilancia. Artistas cobradores de cánones, multas e impuestos... QUÉ FALTA DE DIGNIDAD, QUÉ ASCO.

Mirad en qué os habéis convertido: "Policía, policía... aquel se está bajando mis canciones... " Nos bajamos vuestras canciones. Sí, ¿y qué? Podemos hacerlo, no podéis detectarlo, y lo seguiremos haciendo siempre que queramos. Es el último detalle que nos queda de apreciación por lo que hacéis. La cultura se defiende copiándola mil veces, no restringiendo su circulación. Si ya no os interesa seguir creando, no sigáis creando. Dejad de insultar y perseguir. Ya crearán otros. De vosotros, ni arte ni cultura. Sólo odio, rencor, inquina.

Sin NOSOTROS no sois NADA. NADA. NADA. NADA... NADA.

[Recibido por correo electrónico en el correo de Enrique Dans: edans.blogspot.com]

domingo, abril 02, 2006

Ente-mente:

Poco a poco me fui dejando llevar, sin saber a dónde, me limité a sentir. Demasiado tiempo de soledad, de dolor, de búsqueda. Sin quererlo mi corazón volvió a latir, a sentir una ilusión que ya ni recordaba, a volver a abrirse hacia algo que aún no sé cómo viene a mí.

Tengo miedo a la paciencia, a los límites, a que la otra mitad cese. Procuraré cada vez estar más cerca, de dar lo que he guardado todo este tiempo, por miedo a que alguien volviera a hacerme sentir dolor. Esa dulzura, esa piel tan suave, esos besos, abrazos que me daban vida, fuertes, esa alegría infinita que siento a tu lado sólo hablando...

Necesito luchar por seguir sintiendo, a pesar del espacio que haya de por medio, iré acortándolo hasta volver a sentir lo que tengo en un reciente recuerdo, sin tener que pensar en una despedida.

Abro puertas a un alma y le ofrezco algo que he tenido guardado mucho tiempo, y pensaba seguir guardándolo, para nadie, pero ha sido inevitable, sentimientos incontrolables rompen las ideas que antes creía fijas... y no me arrepiento, a pesar del miedo.

El miedo también a no callar lo que siento, a descubrirme demasiado, pues nadie conoce mi vida más que yo, pero no sé por qué confío en este ser, en muy poco tiempo me ha dado más de lo que he podido imaginar, sin pedir nada... solo nos dejamos llevar.

Ahora sí pido, pero sólo pido una cosa.... que no me haga daño.

Gracias por lo pasado y por lo que ha de venir, un beso.

[Extraido en el
2000 de una web cyberpunk ya extinta].